18 nov. 2013

La inflación es nuestra culpa. Milton Friedman.

A 7 años de su muerte Milton Friedman nos sigue enseñado

Hace varios años que venimos hablando de inflación y muchos economistas atribuyen la culpa a distintos factores, la emisión, el cepo, el dólar, la falta de oferta, el exceso de demanda, la desconfianza en el gobierno, la falta de inversión y el manejo de las estadísticas del INDEC entre otras. Pero en este pequeño apartado quiero que reflexionemos juntos, ahora que pasaron las elecciones, y el porqué la inflación es 100% nuestra culpa y siempre lo fue. En esta oportunidad aprovecho la ayuda de un gran economista que nos guiará a entender porque es nuestra culpa y no de los gobernantes o del mismo mercado.


Si algo les gusta a los políticos es rotularse dentro de algún “ismo”. O sos Kirchenerista o fuiste Menemista, o fuiste Duhaldista o sos Massista. Y sobre todo lo que más les gusta es tomar prestada corrientes de pensamientos económicos para explicar los famosos “modelos”. En los últimos años ser liberal o neoliberal (término que sigo sin entender) significó ser el mal mismo, fue estar emparentado con el demonio mismo y ser hasta un cipayo que es capaz de vender el alma al enemigo. En los años 90´s ser liberal era estar de moda y ser “progre” era ser una especie de izquierdista, sucio y desalineado, ser alguien que no entendía por donde pasaba el mundo y estar fuera de esa moda. Estas dos construcciones irrisorias y disparatadas no son ni más ni menos la falta de construcciones serias y de ideales concretos. No son otra cosa que maquillajes políticos que nos quisieron vender para no afrontar los errores que desde los mismos gobiernos, unos “progres” y otros “liberarles” no supieron resolver.

Si a rótulos nos referimos nunca nadie pudiera decir que un gobierno “liberal” impone una medida donde el tipo de cambio es fijo, donde el libre juego de la oferta y la demanda no puedan intervenir y decir qué precio tiene la moneda americana contra el peso argentino, ¿Se acuerdan del 1 a 1 o convertibilidad? Tampoco nadie podría decir que un gobierno “progre” es capaz de subsidiar la compra de autos importados o de viajes a Miami y Europa. Tampoco que ese gobierno “progre” que busca la justicia social es capaz de subsidiar a una empresa extranjera sobre el beneficio de un empresario local. Esta ambigüedad argentina, ya clásica nos hace dar cuenta lo disparatado de algunas medidas, y los ciclos económicos que se van repitiendo cada 10 años donde todo explota y debemos refundarlo. Pero esto no deja de ser ni más ni menos que nuestro error, si, nuestro error como sociedad que no sabemos diferenciar la paja del trigo y no supimos darnos cuenta que el real problema somos y fuimos nosotros. Pidamos ayuda a Milton Friedman para que nos ponga en claro cual es el real problema de la inflación.

Friedman fue un estadístico, economista, intelectual y profesor de la Universidad de Chicago estadounidense de origen judío. Liberal y defensor de su doctrina sobre el libre mercado, Realizó contribuciones importantes en los campos de macroeconomía, microeconomía, historia económica y estadística. En 1976 fue galardonado con el Premio Nobel de Economía por sus logros en los campos de análisis de consumo, historia y teoría monetaria, y por su demostración de la complejidad de la política de estabilización.

Escuchemos su postura sobre la inflación:


Argentina es ni más ni menos que la máxima expresión de esta teoría o postulado, como sociedad siempre elegimos gobiernos y esperamos que estos gasten el dinero de otros en nosotros mismo. Como dice Friedman es fácil tirarle la culpa a los empresarios codiciosos o la forma compulsiva de gastar el dinero que a veces tenemos, pero esto siempre existió. ¿O cuándo tenemos baja inflación no existen empresarios codiciosos? Debe ser que cuando la inflación es baja también bajan los índices de codicia, ¿Será alguna especie de enfermedad?, ba! No sé.

Siempre esperamos al salvador, el mesías, el iluminado que nos saque del pozo donde nos habían dejado los anteriores gobiernos o dictadores. Veamos que paso en los últimos dos supuestos procesos antagónicos “Menemismo” y “Kirchnerismo” y veamos por qué no fueron tan antagonistas si no que fueron parte de nuestra decisión bastante parecida. Unos, los menemistas, decían ser libertarios, liberales y ser la máxima expresión del neoliberalismo, un estado chico que gasta poco y privatiza empresas públicas porque el estado es ineficiente. Para, para, para! ¿No fue este gobierno el que subió el gasto público en millones y millones de dólares, no fue este gobierno el que fijó por una ley del congreso que el mercado cambiario no existía mas, no fue este gobierno el que se endeudó más de lo que podía para hacer frente a semejante gasto público? Hay algo que huele mal o a mi no me cierra, decían ser liberales pero hacían lo que haría un progre. Ba! No sé.

Otros, los kircheristas, se decían progres, keynesianos y que creen fuertemente en un estado presente y enorme que todo lo ve y todo lo regula para el bien común. Un gobierno tan progresista que beneficia a los más necesitados. Para, para, para ¿No fue este gobierno el que subsidia empresas en cambio de subsidiar personas pobres, no es este gobierno que subsidia el turismo al extranjero con un dólar tarjeta de $7 para que la clase media viaje a Miami y compre autos importados, no fue este gobierno el que financió todo esto con plata de los jubilados para que esos fondos terminen en manos de empresarios ricos, no es este el gobierno que vive en Puerto Madero? todo tan “progre” tan “proge” que Bue! No sé.

Más allá de las ironías lo que quiero mostrarles es que ambos gobiernos no fueron muy distintos, el primero, el menemismo, financió la fiesta con endeudamiento en el exterior teniendo el tipo de cambio fijo y sin la posibilidad de hacer política monetaria. El otro, el kircherismo, financia la fiesta con una impresora de pesos que no para ni un minuto y ya tenemos en la calle la serie B de los Evita y las series AB de los Roca. Los dos gastaron más de la cuenta y ¿En qué lo gastaron? En mantener el poder, en hacer lo posible para quedarse el mayor tiempo posible en el gobierno, sentado cómodamente en el sillón de Rivadavia y por eso seguimos hablando hace 40 años de los mismos problemas. Es más, estoy dejando de lado la corrupción, un tema que daría para más de un post en este blog. 

En resumen, como sociedad nos equivocamos, vivimos eligiendo gobiernos que nos hacen creer que somos ricos por un rato y luego que se van, somos nosotros los que tenemos que “levantar el muerto” con sangre, sudor y lagrimas. Ahora que somos conscientes que la inflación es nuestro problema espero que en 2015 las opciones dejen de ser las de siempre, que nos dejen de vender ideologías vacías y empecemos a votar por proyectos que realmente solucionen o empiecen a solucionar los problemas que venimos arrastrando hace más de 40 años. Gracias Friedman, hasta la próxima.

Francisco Mendonca

@panchomendonca

fmendonca@grupohecke.com
  

2 comentarios:

  1. Hola, les recomiendo estar en Twitter con estas cosas, se difunden muy bien. Gracias x el texto, muy bueno. @molinaripixel

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    1. Gracias @molinaripixel ya estamos en TW somos @grupohecke, @panchomendonca y @jorgdelossantos

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